Aceite de Piñon

La historia del consumo humano de aceite de piñón se fragua ya hace muchos años en los fríos y largos inviernos de Siberia, en la zona norte de Rusia.

La sabiduría popular cuenta que cuando amenazaban el hambre y la falta de alimentos, los nativos tomaban una cucharada de este aceite para complementar su escasa comida o incluso para suplirla, ya que les hacía sentirse saciados.

Muchos años después, la industria dedicada al adelgazamiento ha recuperado este producto alimenticio y ha patentado su aceite rico en el ácido graso pinolénico, que se comercializa como factor coadyuvante en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad causados principalmente por la sobrealimentación.

Según sus productores, el consumo del preparado natural a base de aceite vegetal de piñones promueve la sensación de plenitud y disminuye el deseo de comer.

Este producto es publicitado como una “forma natural de reducir la ingesta calórica”. Por su contenido en ácido pinolénico, el aceite de piñón estimula la secreción gastrointestinal de péptidos saciantes, responsables de desencadenar mecanismos de saciedad, tanto en el ámbito digestivo como del sistema nervioso central.

Gracias a este doble efecto, se clasifica como un producto útil en el apoyo de las dietas de mantenimiento y control del peso.

El aceite de piñón contiene un 92% de ácidos grasos mono y poliinsaturados, entre los que destaca el pinolénico. Por este motivo, está considerado por investigadores como “una grasa con mayor poder saciante que otras”.

Los científicos achacan este poder saciante en las pruebas realizadas “in vitro”, que les han servido para comprobar que el aceite de piñón estimula en mayor medida la producción de péptidos reguladores del apetito.

El ácido pinolénico es un ácido graso poliinsaturado isómero del conocido ácido gama-linolénico (GLA). Se encuentra exclusivamente en los aceites de semillas de pino y no está presente en ningún otro tipo de plantas.

Presente en las más de 140 variedades de piñones y en los aceites derivados, su porcentaje varía entre el 0,1% y más del 20%. Entre las cuales podemos encontrar a nuestro “Pinus Pinea”, elaborador natural del Piñón de Castilla.

En el evento Vitafoods Conference 2008 (de los más importantes que se celebran en el ámbito mundial sobre productos nutracéuticos), celebrada recientemente en Suiza, una sólida firma productora ha presentado sus barras de chocolate confeccionadas con aceite de piñón patentado rico en ácido pinolénico.

Al parecer, y visto lo visto en Vitafoods, el uso del aceite de piñón en productos adelgazantes crecerá en un futuro no muy lejano, y es probable que le veamos como ingrediente estrella añadido a leche, yogures, quesos, bebidas y barritas de cereales.

Aunque el reciente reglamento relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos, que ya tiene que ir cumpliendo la industria alimentaria, trata de garantizar al consumidor que las alegaciones relativas a las propiedades de los alimentos que aparezcan en las etiquetas estén científicamente demostradas y que se indique la dosis del componente que es preciso tomar así como su frecuencia de consumo, para que produzca el efecto estimado.

No tardará mucho tiempo en confirmarse, demostrado científicamente, las cualidades adelgazantes que tiene el aceite de piñón.

One Comment


  1. NATALIA
    may 16, 2009

    ME PARECE SUPER INTERESANTE ESTE OTRO USO Q SE LE DA AL PIÑON, SOBRE TODO PORQ EL SOBRE PESO SE HA CONVERTIDO EN UNA ENFERMEDAD MUNDIAL Y CASI INCONTROLABLE. SERIA BUENO Q A ESTE PRODUCTO SE LE DIERA MAS PUBLICIDAD

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